Principales Teorías del Crecimiento económico

 TEORÍA CLÁSICA 


  • Smith (1776) afirma que la riqueza de las naciones depende esencialmente de dos factores: 

  1. la distribución que se realice del factor trabajo entre las actividades productivas e improductivas. 
  2. el grado de eficacia de la actividad productiva (progreso técnico).

Estos dos factores se ven influenciados por otros que tienen gran importancia en el proceso: 

  1. la división del trabajo (especialización)
  2. la tendencia al intercambio
  3. el tamaño de los mercados (uso del dinero y el comercio internacional)
  4. Y la acumulación de capital, que en última instancia se considera el elemento esencial que favorece el crecimiento de un país.

Smith señala que todas las naciones, gracias al desarrollo económico que experimenten, alcanzarán un estado estacionario, ya que las oportunidades de inversión se van agotando y con ello el crecimiento. La llegada a este estado estacionario solo puede retrasarse con la apertura de nuevos mercados y con la aparición de innovaciones que creen nuevas posibilidades de inversión. Pero hay que tener en cuenta también que las leyes e instituciones existentes en el país, en la medida en que éstas dificulten el comercio y reduzcan el campo de oportunidades de inversión, pueden acelerar o retardar la consecución de este estado estacionario.


TEORÍA KEYNESIANA (CRECIMIENTO CONTINUO)


El keynesianismo es la teoría que afirma que el Estado debe intervenir en la economía para mantener el equilibrio y revertir los ciclos de crisis. Defiende que el mercado no se regula de forma natural, por lo que los Gobiernos deben minimizar las fluctuaciones económicas. Su ideólogo fue el economista británico John Maynard Keynes, que la expuso en su obra Teoría general del empleo, el interés y el dinero, por la que es considerado el fundador de la macroeconomía moderna. Su modelo fue revolucionario porque se oponía a la intervención estatal mínima que promulgaba el liberalismo clásico.

De acuerdo con el keynesianismo, la variable que mueve la actividad económica es la demanda. Esta la forman los bienes y servicios que consumen los ciudadanos, las inversiones de empresas y bancos al comprar nuevos equipos o acciones, el gasto público y las mercancías que se exportan. La economía está en equilibrio cuando la demanda es igual a la oferta, pero el mercado es incapaz de regularse solo, según Keynes, así que los Gobiernos deben intervenir para evitar los desequilibrios. Y lo hacen con políticas contracíclicas: ahorrar en momentos de crecimiento para enfrentar futuras recesiones y evitar la subida de precios, y gastar en periodos de recesión para generar riqueza. Así se busca reducir el impacto de cada ciclo económico y solucionar el paro y la inflación.


CAPITALISMO PERIFÉRICO


En el capitalismo periférico la evolución de la economía acentúa la concentración de la propiedad y del ingreso, genera marginalidad masiva, mantiene preocupantes niveles de desempleo, constantes presiones inflacionarias, etc.


1. Propone y defiende la propiedad privada de los medios de producción. 

La propiedad privada de los medios de producción es el corazón del capitalismo y se refiere al derecho del propietario a explotar los medios de los que dispone para generar ganancias económicas. Para el capitalismo, se trata de un derecho que garantiza tanto el crecimiento económico de las personas y la sociedad como la eficacia del sistema y la libertad ciudadana. El control privado de los medios de producción equilibra las fuerzas de la sociedad civil con respecto a la del Estado, ya que eleva a los ciudadanos a la condición de propietarios, inversionistas y productores, y puede hacer de ellos un poder alterno al político.


2. Tiene al capital como centro y objetivo.

La acumulación de riqueza o capital por medio del trabajo productivo es el objetivo y centro del capitalismo. Esto se refiere tanto al enriquecimiento individual como el de las asociaciones con fines de lucro y al crecimiento económico de la sociedad en general, siempre que las políticas gubernamentales logren un equilibrio adecuado entre las clases sociales. El capital de los empresarios, inversionistas y accionistas no procede de un salario sino de la rentabilidad de la empresa, es decir, del rendimiento que queda una vez que han sido canceladas todas las obligaciones recurrentes, incluidos los salarios de los trabajadores. Asimismo, inversionistas y accionistas perciben ganancias a través de instrumentos financieros como papeles de deuda, bonos, intereses, etc.


3. Genera clases socioeconómicas específicas.

La sociedad capitalista se conforma de la burguesía (alta, media y baja), el proletariado y el campesinado. La alta burguesía es la que controla los medios de producción, los medios de comunicación, la tierra y el sector bancario y financiero. Es esta clase la que recibe la renta por la explotación de los medios de producción que le pertenecen. La burguesía media puede ocupar cargos administrativos, profesionales y/o intelectuales. La pequeña burguesía se refiere al sector de pequeños artesanos, comerciantes, funcionarios y empleados asalariados de bajo rango. Tanto la media como la baja burguesía pueden ser propietarios de sus propios medios de producción, pero en tanto que no tengan empleados a su cargo, se considera que no explotan a nadie. Esto es muy propio de los talleres de artes y oficios. El proletariado constituye la clase obrera del sector industrial (trabajo no calificado) y, finalmente, el campesinado, abocado a la producción del campo.


4. Permite la movilidad social.

Antes del capitalismo, toda persona que nacía en el contexto de una determinada clase social estaba condenada a permanecer en ella para siempre. A diferencia de otros modelos económicos como el feudalismo, los sistemas esclavistas o totalitarios, el capitalismo permite la movilidad social, lo que significa que una persona puede ascender socialmente por medio del aumento de su capital, independientemente de su origen.


5. Defiende la libertad de empresa y asociación.

En virtud del derecho a la propiedad sobre los medios de producción, el capitalismo defiende y ejerce la libertad de empresa, sea de bienes o servicios. La libertad de invertir y administrar la empresa privada con autonomía forma parte de este aspecto. Esto implica elegir el área de trabajo, invertir los recursos de manera libre, lucrarse de las ganancias, cerrar la empresa cuando sea preciso, etc.





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